Con las sanciones de las leyes de Cannabis Medicinal n° 27.350 de Marzo de 2017 y la más reciente, n° 27.669 de promoción industrial de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial, la industria cannábica Argentina está naciendo y hay muchas expectativas puestas en la misma desde los más diversos sectores y niveles.
Algunos datos; la Universidad Nacional de Rosario ha estimado el mercado del consumo de cannabis en Santa Fe en alrededor de U$S 4 millones mensuales, por su parte una reciente investigación de la ONG Reset ligada a la investigación de estos temas de hace años, elevó el número a nivel nacional hasta los U$S 480 millones anuales. Recientemente, sólo en consideración de la exportación el cannabis en Uruguay alcanzó los U$S7 millones.
Recientemente, la empresa “Botannicans SA” ha anunciado ser la primera del país en haber obtenido certificaciones internacionales necesarias y aptas para el ingreso de Cannabis a Europa.
El mercado y el conglomerado de capacidades productivas de Argentina puede desarrollar ampliamente las demandas de esta lucrativa actividad económica. Basadas en premisas de salud con una cada vez mayor aceptación social, el conglomerado de empresas, emprendimientos, cooperativas, clubes de cultivos, comerciantes, productores de cáñamo, investigadores y trabajadores del nicho requieren más que nunca de vincularse y conocer las oportunidades que se abren.
¿Y cómo está la cosa ahora? 2 cuestiones importantes se han puesto en marcha últimamente, por un lado la reglamentación de la ley de promoción industrial de cannabis y cáñamo, (con la instrumentación del “ARICCAME” el “REPROCANN” industrial y comercial) que justamente es la que va a terminar de delinear y definir la forma en la que se va a poder proceder a intervenir en el negocio en todo su proceso productivo, y por otro lado la puesta en funcionamiento del sistema de “repocann” para las ONGs (clubes de cultivo) que esta previsto en el mismo desde sus orígenes pero que hace unos pocos días fue finalmente puesto en marcha.
De esta manera es probable que durante este 2023 se note cada vez de mejor manera el impacto de estas medidas, dado que proyectos de cultivo más ambiciosos se irán poniendo en marcha en todos los puntos del país, tanto para los clubes de cultivo como para aquellos que tengan fines industriales.
Pero cabe aclarar, que más allá de esta expectativa, muchísimos emprendimientos y empresas ya se han lanzado de hace tiempo a elaborar y participar de distintas maneras en las distintas etapas de la cadena productiva del cannabis y el cáñamo, y no se trata solo de flores y thc, sino que hay un gran conglomerado de productos y servicios relativos a esta industria, como por ejemplo; fabricación de luces led especiales para cultivos de indoor, sistemas de cultivo hidropónico, producción de geles íntimos y maquillaje a base de cbd, sistemas de cultivos controlados, producción de semillas y esquejes y más, mucho más.
Es que en el mundo de los negocios ser pionero en un nicho o rubro es importante siempre, y así lo saben y lo interpretan los distintos emprendedores y proyectos de todo tipo que van saliendo día a día vinculados con la cuestión cannábica. El caso más emblemático es el de la jujeña “Cannava” S.E. que fue autorizada por el gobernador Gerardo Morales hace unos cuantos años atrás mediante una resolución especial, para una firma que entre otros miembros incluía a su propio hijo. Mas allá de esto, lo cierto es que la empresa estatal jujeña hoy es la más importante del país en producción y elaboración de Cannabis Medicinal (su producto es uno de los pocos con autorización del ANMAT) con uno de los cultivos legales más grandes de América Latina y que actualmente anuncio la utilización prácticamente total de energía renovable para su empresa lo cual la sitúa en los más altos estándares internacionales de calidad, producción e impacto ambiental.
En la provincia de Santa Fe, el LIF (laboratorio de insumos farmacéuticos) realiza un cultivo importante experimental, y hay otros emprendimientos grandes y públicos en la Rioja, La Pampa y provincia de Buenos Aires, amen de los “pequeños” cultivos privados que van surgiendo ya en todo el territorio nacional con los clubes cannábicos.
Joaquin Chiavazza es Abogado, Docente en la Facultad de Derecho de la UNR y se encuentra especializándose en Derecho Penal. A su vez trabaja en el área de Vinculación Social y Tecnológica de la Facultad de Derecho de la UNR, promoviendo proyectos y programas de gestión mixta entre el sector privado y el público científico – tecnológico. En particular es asesor, representante, gestor, participante y director de distintas propuestas vinculadas a la cadena productiva del Cannabis y el Cáñamo.
Dudas y consultas; chiavazzaj@gmail.com
3416707749