🔬 Proyectos de I+D en Cannabis Medicinal: ¿Investigación o Concentración Encubierta?

Por Joaquin Chiavazza – Abogado especializado en legislación de cannabis medicinal La flamante Resolución 1780/2025 del Ministerio de Salud, que reformula el régimen del REPROCANN, trae consigo un nuevo jugador que bien merece nuestra atención: las “Personas Jurídicas que integren Proyectos de Investigación y Desarrollo (I+D)”. Bajo un discurso técnico y sanitario, el Estado habilita un esquema con sabor a concentración, en el que ciertos actores podrían consolidar un monopolio científico–productivo disfrazado de innovación. ¿Qué son los Proyectos de I+D? En apariencia, se trata de entidades (empresas, asociaciones civiles, fundaciones) legalmente constituidas en la Argentina, que presentan proyectos “científicos” en el marco de la Ley 27.350. Estas organizaciones no solo podrán inscribirse en REPROCANN, sino también ser proveedoras de las ONGs y cultivar cannabis medicinal para hasta 150 pacientes, con posibilidad de ampliar ese número a través de autorizaciones especiales. No se requiere mucha imaginación para prever quiénes tienen la capacidad técnica, administrativa y logística para jugar este partido. Requisitos formales: burocracia de alta gama Un proyecto “I + D” es basicamente la union de una empresa y/o ONG con una institucion cientifica tecnologica, como lo puede ser una Universidad Publica o algun organismo cientifico dependiente de ella como el CONICET o similar, que se uniran en un proyecto de investigacion y desarrollo sobre cannabis medicinal efectivizado a traves de un convenio de cooperacion. La Resolución 1780 exige ademas a estos entes: En teoría, esto garantiza un manejo “profesional y transparente”. En la práctica, construye un saco a medida de algunas empresas que ya cuentan con vinculaciones con estos organismos cientificos y que probablemente incluso ya cuenten con el visto bueno por parte del gobierno para obtener las autorizaciones de REPROCANN para funcionar. Es que no cualquiera puede fundar una empresa, llegar a conveniar un proyecto de investigacion y desarrollo con una Universidad reconocida y / o centro de investigacion, anotar dicho convenio en REPROCANN (con las demoras actuales), inscribirse en ANMAT (con la dificultd que esto implica), cumplir con todos estos nuevos requisitos extras que solicita la resolucion, sin tener la certeza de que va a poder funcionar y operar finalmente. Y todo esto sin considerar el gasto de inversion en desarrollar un cultivo de estas escalas. Ventajas ocultas: más poder, más control Estas personas jurídicas tienen beneficios significativos: Y lo más curioso: no se exige evidencia científica preexistente, ni parámetros mínimos de validación para los “proyectos de investigación”. Basta con cumplir los requisitos documentales y el relato técnico. Esto da lugar a pensar que la vara no está en la ciencia, sino en el acceso a recursos y relaciones políticas. Los requisitos en si no son dificiles de cumplir, pero la cuestion esta en si cumplidos los mismos se obtendran las debidas autorizaciones o si solo saldran para algunas cercanas al poder de turno. Una puerta trasera para la industrialización elitista El tono del Ministerio suena sanitario, pero el efecto práctico es corporativo. Mientras los cultivadores solidarios enfrentan restricciones (1 usuario, doble cultivo máximo), las entidades de I+D obtienen licencias amplias, renovables y con prerrogativas técnicas. ¿Quiénes serán estas “personas jurídicas”? ¿Fundaciones médicas con socios empresarios? ¿ONGs con vínculos estatales? ¿Startups con inversores internacionales? El texto no lo prohíbe. Más bien, lo facilita. Conclusión: ¿Cannabis para todos o solo para algunos? El espíritu original de la Ley 27.350 fue garantizar el acceso seguro, inclusivo y no comercial al cannabis medicinal. Sin embargo, las nuevas regulaciones parecen sugerir un giro hacia una tecnocracia cannábica, donde la “investigación” se convierte en una herramienta para concentrar permisos y excluir al cultivador independiente. Probablemente se trate de esas empresa o proyectos provinciales de mediana y gran escala que han sabido servirse de la proteccion e impulso de gobiernos provinciales para poder sobrellevar sin sobresaltos los vaivenes de la seguridad juridica del rubro. Como abogados, como pacientes y como ciudadanos, debemos exigir que la ciencia no sea excusa para la desigualdad. Que la salud no se convierta en negocio exclusivo. Y que la investigación no sea el nombre elegante de un nuevo privilegio legal.
¿Que cambios trae la resolucion 1780/2025?

📰 Nueva Regulación del Cannabis Medicinal: Claves de la Resolución 1780/2025 El Ministerio de Salud de la Nación publicó la Resolución 1780/2025, una actualización normativa clave que impacta directamente en el acceso, control y trazabilidad del cannabis medicinal en Argentina. A continuación, te resumimos los principales cambios y qué implican para pacientes, cultivadores, organizaciones y proyectos de investigación. 📌 ¿Qué cambia con la Resolución 1780? 3. Requisitos técnicos y profesionales más exigentes 4. Límites estandarizados de cultivo y transporte 5. Validez de las autorizaciones 6. Seguimiento y fiscalización 7. Plazo de adecuación para inscriptos previosTodos los usuarios y entidades ya registrados tendrán 6 meses para adecuarse a los nuevos requisitos. Pasado ese plazo, las autorizaciones serán dadas de baja automáticamente si no se regularizan. ✅ ¿Por qué es importante esta resolución? Esta actualización busca profesionalizar el uso medicinal del cannabis, garantizar un acceso seguro y regulado, y promover la trazabilidad y la transparencia tanto en el autocultivo como en la producción colectiva o con fines científicos. Lo que toda la comunidad se pregunta, es si finalmente el programa se pondra en marcha y empezara a otorgar las correspondientes licencias a quienes, en las distintas categorias, cumplan con la nueva normativa y todos sus requisitos. 📣 Si necesitás asesoramiento profesional sobre cómo adecuarte a la nueva normativa, registrar tu ONG, o iniciar un proyecto de investigación, contactanos para una consulta especializada.